Senegal es una locura tras ganar la Copa Africana

*Un momento para la historia de Senegal.

La selección de Senegal vivió este martes una jornada inolvidable en Dakar, donde fue recibida con honores tras proclamarse campeona de la Copa Africana de Naciones en una final marcada por la intensidad y la controversia.

Desde tempranas horas, miles de aficionados se congregaron en las principales avenidas de la capital para acompañar el recorrido del combinado nacional. Los futbolistas, a bordo de un autobús sin techo, avanzaron lentamente entre una marea de banderas, cánticos, bocinas y vuvuzelas, mientras levantaban el trofeo continental y saludaban a una afición entregada.

El festejo reunió a seguidores provenientes de distintas regiones del país. Pape Lo, quien recorrió cerca de 200 kilómetros desde Touba para sumarse a la celebración, compartió su emoción al afirmar que este campeonato coloca a Senegal en la élite del futbol africano y que era imposible perderse un momento así.

Marcel Ndecky también destacó el significado especial del título. Señaló que, aunque se trata del segundo campeonato continental para Senegal, haberlo conseguido en suelo marroquí le otorga un valor distinto, subrayando la entrega y el carácter mostrados por el equipo a lo largo del torneo.

La celebración fue más allá del ámbito deportivo. Para el empresario Ameth Mbaye, el logro representa un símbolo de unidad nacional y un reflejo del potencial de la juventud senegalesa. Añadió que el éxito debería servir como impulso para fortalecer la inversión en el deporte.

Senegal ya había levantado su primer trofeo de la Copa Africana en 2022, cuando superó a Egipto en una dramática tanda de penales. Este nuevo campeonato, sin embargo, reforzó el sentimiento de orgullo y pertenencia en todo el país.

El regreso del equipo se produjo durante la madrugada, cuando los jugadores aterrizaron en el aeropuerto internacional y fueron recibidos por el presidente Bassirou Diomaye Faye, quien elogió su comportamiento dentro y fuera del campo, destacando que la nación sólo puede sentirse orgullosa de ellos.

La final se disputó en Rabat, donde Senegal superó al anfitrión Marruecos con un gol de Pape Gueye en tiempo extra. El encuentro estuvo rodeado de decisiones arbitrales polémicas e incluso un breve retiro del campo por parte del conjunto senegalés, lo que incrementó la tensión del duelo.

A pesar de lo sucedido en el terreno de juego, el martes estuvo dedicado por completo a la fiesta. Bamba Sene, envuelto en la bandera nacional, resumió el sentir general al expresar que el país entero celebra con felicidad y orgullo su identidad senegalesa.