“Es un clásico, estos partidos son tan importantes que son como un pequeño título”, dijo Vincent Kompany, entrenador del Bayern Múnich, de cara al superclásico que le aguarda a él y a su elenco en la casa del odiado rival: el Borussia Dortmund, hoy con la urgencia de acortar distancias si es que aún aspira a algo esta temporada.
El papelón en Bérgamo
Y es que el duelo de la jornada 24 de Bundesliga es mucho más importante para el “negriamarillo”. Tras su estrepitosa eliminación de Champions League, el segundo clasificado busca ahora darle cierto sentido a la única competición donde le queda algo de oxígeno. “Seguir en la pelea en la Bundesliga. Esa es la tarea que tenemos todos. Es nuestra obligación”, subrayó el director deportivo Sebastian Kehl tras la debacle 1:4 de mitad de semana ante el Atalanta de Bérgamo.
En realidad, lo sucedido en Bérgamo fue algo vergonzoso para el Borussia Dortmund luego de llegar con una ventaja de 2-0 en la ida. El defensor Ramy Bensebaini fue el villano de la noche, partícipe de los cuatro goles recibidos hasta cometer el penalti que sentenció la serie. Todo esto casi como un efecto dominó de un partido plagado de errores por parte del conjunto alemán.
Sería mucho decir que el Atalanta es un verdugo de clubes alemanes, pero indirectamente vino el reciente recuerdo del título de Europa League conseguido ante el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso en 2024; ese equipo que hizo historia al coronarse campeón de Bundesliga (2023/2024) como el único invicto jamás visto en la liga alemana.
Bensebaini del Borussia Dortmund hizo la falta en el área que el conjunto italiano Atalanta capitalizó a favor para sellar su avance en Champions League.Studio Fotografico Buzzi Srl/Buzzi/IMAGO
Bensebaini del Borussia Dortmund hizo la falta en el área que el conjunto italiano Atalanta capitalizó a favor para sellar su avance en Champions League.Studio Fotografico Buzzi Srl/Buzzi/IMAGO
Sentimiento de insatisfacción
Pero ante la reciente tragedia en Italia, lo que sale a colación es el trascendental asunto de lo que ocurre con el Borussia Dortmund en duelos importantes. Recientemente, el conjunto dirigido por Niko Kovac ha disputado 12 partidos contra rivales de peso, de los cuales solo ha podido ganar uno de ellos.
A nivel Bundesliga, suma una sola derrota —precisamente en la primera vuelta contra el Bayern Múnich—, aunque la distancia de ocho puntos de cara al “Der Klassiker” 114 parece un abismo, mucho gracias a los siete empates tramitados y que pudieron ser más. La cuestión crítica, por lo tanto, radica en lo que el equipo deja escapar, o bien, donde carece de los argumentos para poner un punto final favorable hasta terminar en situaciones de desperdicio de puntos.
De hecho, el Borussia de Kovac lleva 16 partidos sin perder en la Bundesliga. Hasta ahora, su temporada es mejor que aquella en la que alzó el título de campeón en 2012 con Jürgen Klopp. A estas alturas del torneo, con 52 puntos tras 23 jornadas, supera su versión de 2016 y 2019 cuando fue subcampeón. Sin embargo, incluso el séptimo clasificado de la Serie A es lo suficientemente fuerte como para infligirle al Dortmund su sexta derrota de la temporada.
¿Bayern campeón?
Con ocho puntos de ventaja, tendría que ocurrir algo muy inusual en las once jornadas restantes para que el Bayern Múnich no levante su 35º campeonato alemán. “Hay que intentarlo todo para vencer al Bayern”, agregó Kehl a sabiendas de que una derrota en casa ante el multicampeón bávaro podría significar incluso dejar el camino libre al archirrival.
Pero no solo eso; tras la eliminación ante Bérgamo, el Borussia Dortmund también lucha por la última oportunidad de mantener la temporada al menos un poco emocionante. No obstante, la presión es alta, y quizás ese “pequeño título” del que hablaba Kompany al inicio de este relato, llegue con cierta complicidad del “negriamarillo” este sábado en Dortmund.

