PSG y Qatar no pueden comprar aún la gloria europea
Lionel Messi estaba de pie, inmóvil y atónito en el Santiago Bernabéu. Tenía la mano derecha en la cadera y la izquierda en la cabeza. Había cerrado los ojos. Era como si quisiera que la tierra se lo tragara. Mirar la celebración era lo último que Messi quería hacer, enContinue Reading

