*Otros países comparten la postura de México.
La Liga Mexicana del Pacífico (LMP) dio a conocer este lunes que no cuenta con las condiciones necesarias para acudir a la Serie del Caribe 2026, certamen programado del 1 al 7 de febrero y que, en principio, tendría como sede a Venezuela.
La postura de la liga mexicana fue presentada durante una Asamblea General Extraordinaria de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC). Según informó el organismo regional, la decisión obedece a “factores externos fuera del control” de la LMP, aunque no se ofrecieron detalles específicos al respecto.
Con esta determinación, el béisbol mexicano se suma a otras ligas de gran tradición que tampoco han confirmado su presencia en el torneo caribeño.
A la ausencia de México se agregan las de Puerto Rico y República Dominicana, cuyas ligas profesionales notificaron oficialmente que no están en condiciones de asistir al evento que se proyecta realizar en Caracas y La Guaira.
La falta de participación de estos tres países supone un duro impacto para la Serie del Caribe, ya que históricamente han sido protagonistas y pilares del torneo.
La CBPC indicó que toma nota de la posición de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), la cual ha reiterado que el país sí cuenta con la infraestructura y capacidad organizativa para recibir la competencia.
No obstante, la Confederación evitó confirmar si, ante este panorama, el torneo se llevará a cabo definitivamente en territorio venezolano.
Frente a la negativa de México, Puerto Rico y República Dominicana, la CBPC anunció que evaluará de forma “responsable” las distintas alternativas para la realización del certamen, sin precisar por ahora si se considera modificar la sede o ajustar el formato de competencia.
De mantenerse el plan original, la Serie del Caribe 2026 se disputaría únicamente con la participación de Venezuela, además de los países invitados: Colombia, Cuba, Panamá y el representativo japonés Japan Breeze.
En caso de que el evento no pueda celebrarse en Venezuela, también se analiza la posibilidad de trasladarlo a alguno de los países invitados, como sucedió en 2019, cuando Panamá fungió como sede ante la situación política venezolana.

