¡Para que la cuña apriete! En un duelo que prometía revancha, Peñarol volvió a infligir una dolorosa derrota a Pirañas con un marcador de 2-0 en la Choreslig, gracias a una actuación memorable de su portero, Alán “Glenda” Esquivel, la figura del encuentro.
El partido estaba cargado de morbo: en la temporada anterior, Pirañas, el líder del torneo regular, vio truncado su sueño por Peñarol en la liguilla, y para añadir más drama, su entonces guardameta estrella era nada menos que “Glenda” Esquivel, ahora bajo la camiseta rival.
Esquivel, Héroe y Asistidor
Lejos de cobrar la afrenta, la historia se repitió. Peñarol se adelantó en el marcador con un gol de Diego Hernández, quien recibió la asistencia precisa de su guardameta, ¡Alán Esquivel, quien demostró que su talento no se limita al área chica!
El segundo tanto llegó por cortesía de Riquelme Santillán, quien con un potente zurdazo, aseguró la ventaja para su equipo.
El Cierre de Oro
La emoción se disparó cuando Pirañas tuvo la oportunidad de acortar distancias tras un claro penal en el área. La presión era máxima, pero el destino ya había escrito el guion: Alán “Glenda” Esquivel se lanzó de manera espectacular y rechazó la pena máxima, sellando el arco en cero y frustrando las esperanzas de sus excompañeros.
Con esta jugada decisiva, Peñarol se llevó los tres puntos, confirmando su paternidad reciente sobre Pirañas y demostrando que la ley del ex, a veces, viene con atajada y asistencia.

