La hermandad del arbitraje regio se reúne para celebrar su legado

Por Regio Deporte

MONTERREY, N.L. – Más allá de las tarjetas, los reglamentos y la presión de la cancha, lo que realmente perdura es la amistad. Un grupo de poco más de 30 ex silbantes, surgidos del histórico Colegio de Monterrey, se reunió para celebrar no solo las fiestas decembrinas, sino una vida entera dedicada a impartir justicia en el fútbol.

​La reunión estuvo cargada de anécdotas, risas y recuerdos de aquellos tiempos donde estos hombres pusieron el nombre de Nuevo León en lo más alto del arbitraje nacional e internacional.
​Liderazgo con historia

La figura central del encuentro fue el Lic. Carlos Arnaud, descrito por los asistentes como el motor principal de este grupo y un hombre que escribió su nombre con letras de oro en la historia del deporte local.

​Más que colegas, estos hombres demostraron haberse convertido en una verdadera familia. Durante la convivencia, reafirmaron que su legado va más allá de los partidos pitados; dejaron una “escuela” de pasión y profesionalismo para las nuevas generaciones, demostrando que el fútbol es, ante todo, un vehículo para unir vidas.