El exigente calendario bajo la lupa.
Una ola sin precedentes de lesiones está diezmando a la NBA y poniendo en jaque la integridad del espectáculo. Voces autorizadas, como la del entrenador de Golden State Warriors, Steve Kerr, se han alzado contra un calendario que se multiplica en exigencia y reduce drásticamente el tiempo de recuperación y entrenamiento.
Más de una decena de figuras estelares permanecen fuera de la duela, limitadas por dolencias que van desde leves distensiones hasta graves roturas.
La Lista de Estrellas en la Enfermería:
La crisis no es nueva. La temporada pasada ya vio graves lesiones en el tendón de Aquiles de figuras como Jayson Tatum (Celtics), Tyrese Haliburton (Pacers), Damian Lillard (Trail Blazers) y Dejounte Murray (Pelicans).
Actualmente, la lista de bajas clave incluye a:
- Kyrie Irving (Mavericks): Aún condicionado por una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.
- Giannis Antetokounmpo (Bucks): Marginado por una distensión en la ingle que lo mantendrá inactivo por al menos 20 días.
- Victor Wembanyama (Spurs): Lleva una semana sin acción por una distensión muscular en el gemelo izquierdo.
- Anthony Davis (Mavericks): Baja por una lesión en el gemelo.
- Ja Morant (Grizzlies) y Paolo Banchero (Magic): Ambos inactivos por molestias en la ingle.
- Trae Young (Hawks): Sufrió un esguince en el ligamento colateral medial de la rodilla derecha.
- Bradley Beal (Clippers): Quedó descartado para toda la temporada tras operarse por una fractura de cadera.
La Crítica de Steve Kerr
Medios y analistas se preguntan si esta cadena de lesiones es casualidad o la consecuencia directa de no escuchar el reclamo de los jugadores de acortar la temporada regular (de 82 a 72 partidos).
Steve Kerr fue contundente al criticar el ritmo actual de la liga, señalando la reciente gira de su equipo: “No hemos tenido ni un solo entrenamiento en esta gira. Solo partido tras partido. No sólo no hay tiempo de recuperación, sino que tampoco hay tiempo para entrenarse”.
El cuerpo médico de los Warriors respalda la postura: “Creen que el desgaste, la velocidad, el ritmo y la acumulación de kilómetros están influyendo en estas lesiones”, citó Kerr. Y la evidencia física lo confirma: los jugadores recorren en promedio 55.2 kilómetros por partido a una velocidad de 7.1 km/h, las cifras más altas registradas desde la temporada 2013/14.
Aunque la NBA ha intentado mitigar el problema eliminando algunos juegos consecutivos, Kerr concluye que la solución de fondo (reducir partidos) parece inviable, ya que implicaría una reducción de ingresos que “no va a pasar”.

