TOKIO, JAPÓN – El fútbol internacional fue testigo de una de sus mayores sorpresas este martes. La selección de Japón firmó una victoria épica y sin precedentes al derrotar a Brasil con un marcador de 3-2 en un emocionante partido amistoso disputado en el Estadio Ajinomoto.
La victoria no solo fue un golpe de autoridad, sino que se convirtió en la primera vez en la historia que el combinado nipón consigue superar a la Canarinha en un enfrentamiento de selecciones absolutas.
Remontada de Antología
El encuentro comenzó con el guion esperado. Brasil, dirigido por Carlo Ancelotti, tomó una cómoda ventaja en el primer tiempo con goles de Paulo Henrique Sampaio Filho y Gabriel Martinelli, poniendo el 0-2 que parecía sentenciar el amistoso. La jerarquía brasileña se hacía sentir y los “Samuráis Azules” se iban al descanso con una tarea titánica por delante.
Sin embargo, el segundo tiempo trajo consigo una transformación total en el equipo japonés. Con una presión alta y una intensidad renovada, los locales orquestaron una remontada memorable.
El descuento llegó gracias a Takumi Minamino, quien aprovechó un error en la salida de la defensa brasileña. Apenas 10 minutos después, Keito Nakamura igualó el marcador 2-2.
El éxtasis para los aficionados locales llegó en el minuto 71, cuando Ayase Ueda conectó un potente cabezazo tras un tiro de esquina para establecer el 3-2 definitivo.
A pesar de los intentos desesperados de Brasil con los ingresos de jugadores como Rodrygo, la defensa nipona se mantuvo firme, sellando una victoria que será recordada por generaciones y que envía un fuerte mensaje al panorama futbolístico mundial.
Japón, que ya es el primer clasificado para el Mundial de 2026, demuestra que su crecimiento no tiene techo, mientras que Brasil suma una derrota que genera serias interrogantes en el proceso de Carlo Ancelotti.

