Por Regio Deporte
RABAT, Marruecos – La Final de la Copa Africana de Naciones sigue arrojando capítulos dignos de una película de terror. Nueve días después de que Senegal se coronara campeón, la estrella Ismail Jakobs ha lanzado una acusación escalofriante: tres de sus compañeros podrían haber sido envenenados deliberadamente antes del partido contra Marruecos.
“Mi sospecha es que se envenenaron. No fue una intoxicación alimentaria común. Estos tres jugadores realmente se desplomaron juntos”, declaró Jakobs al medio Sportdigital.
Momentos de pánico El relato es dramático. Krepin Diatta, Ousseynou Niang y Pape Matar Sarr sufrieron síntomas graves: colapsaron, sudaban frío y no podían ni sostener la cabeza o mover la lengua. Los tres tuvieron que ser hospitalizados en Rabat por precaución antes del juego. “No quiero acusar a nadie, pero definitivamente no fue una coincidencia”, sentenció el jugador.
La “Guerra de la Toalla” Por si fuera poco, se reveló otro incidente insólito. Durante el polémico penal al minuto 95, bajo una lluvia torrencial, jugadores de Marruecos y hasta recogepelotas intentaron robarle la toalla azul al portero Edouard Mendy para que no pudiera secarse los guantes.
El arquero suplente, Yehvann Diouf, tuvo que lanzarse al suelo y cubrir la toalla con su cuerpo mientras lo arrastraban de las piernas para proteger el objeto, desatando una trifulca en pleno campo. La CAF aún no se pronuncia sobre el envenenamiento, pero sí investiga a Senegal por el intento de abandono.

