Uno de los grandes promotores en las colonias del sur ha sido Roberto Mendoza Segovia, quien escribió su nombre con letras de oro en la historia del futbol amateur de Nuevo León.
Jugador, entrenador y patrocinador de uno de los grandes clubes como es Chihuahua, de dónde surgieron infinidad de elementos de calidad, que conquistaron un sin número de trofeos en los diferentes torneos, en especial en la liga Oficial.
Chihuahua no era un club, sino una gran familia que festejaban cada aniversario y en diciembre una peregrinación a la basílica para dar gracias a la Virgen.
Toda una habitación llena de trofeos, playeras, credenciales y un sin fin de recuerdos son testimonio de su gran entrega, pero más allá del futbol, su apoyo a las nuevas generaciones, ¡dónde su máximo trofeo fue verlos convertidos en personas de bien! por desgracia hoy Roberto Mendoza Segovia, el gran Betin, ha acudido al llamado del señor, para que siga promoviendo el deporte ahora con los ángeles del Cielo…vuela alto mi buen Betin!!

