TORERO DE MAGIA, ROCA REY ARMA ESCANDALERA
Tavares, Nov-16-2025
- Sale de la plaza con cuatro orejas y a hombros
- El Payo, también se “deja ver” con dos “peludas”
- Arturo Gilio también sale a hombros
POR MAX TAVARES
Alguna vez, Pancho Villamelón leyó que: “La emoción es la caída abrupta de la conciencia en lo mágico” y lo recordó luego de observar los dos faenones del grandioso torero peruano Andrés Roca Rey, ayer domingo en la Monumental Monterrey.
Ha comentado que si para que haya fiesta de toros de verdad se requieren TOREROS como Roca, también es fundamental la excelente entrada en los tendidos. Y es que, ha señalado, un coso sin aficionados y seguidores… tampoco hace fiesta.
“¿Vamos bien o nos devolvemos?”, cuestiona Villamelón.
Desde luego, mi estimado Pancho, solo te falta un elemento fundamental: EL TORO. Ayer vimos dos ejemplares de El Junco que exhibieron bravura y dificultades que Andrés Roca Rey supo sentir y resolver, como si fuera un mago o prestidigitador. Sacó tandas de verónicas, chicuelinas, tafalleras y remates, todo combinado en un palmo de terreno, como salido de un bombín de mago.
A su primero, “Almirante”, y a su segundo, “Sargento”, no los toreó: ¡HIZO MAGIA CON SUS FAENAS!

El Aguante y la Estocada
Con su muleta mágica, el joven Roca Rey estuvo sencillamente sensacional. Se ganó ovaciones de lujo al mostrar una de sus grandes virtudes: el aguante. Es decir, ese estarse “más quieto que una vela” para engarzar derechazos, naturales y molinetes, según lo planteaba “Almirante”.
Fue impresionante el silencio generado en la plaza cuando se tiró a matar a su primero. Pinchó en el primer intento, pero en el segundo viaje dejó una entera. El Juez de Plaza, D. Antonio Quiroga, otorgó una oreja… y el público exigió la segunda, que fue concedida.
Villamelón comenta: “Me parece, mi estimado incomunicador y picateclas, que el triunfador de España, Andrés Roca, gran figura de la torería calé, se jugó la piel con ‘Sargento’ de la ganadería de El Junco, un ejemplar que bajó su raza luego de estrellarse en la barrera, al salir como un cohete desde la puerta de toriles”.
El gentío apreció y valoró su entrega. Nuevamente, después de exponerse, indiferente y estoico ante el peligro de una cornada, se tiró a matar para dejar un estoconazo. Dos orejas y el reconocimiento de un público sensible a su valor y expresión artística, que lo aplaudió en otra vuelta al ruedo y lo hizo besar una bandera peruana que le arrojaron desde el tendido de sol.
Los Mexicanos en la Lucha
Octavio García “El Payo” cortó una oreja a su primero después de exhibir muy buenas cualidades toreras. Desafortunadamente, el cierre de la Monumental Plaza México no solo ha afectado al Payo, sino también a su alternante Arturo Gilio y ¡a todos los toreros mexicanos!
Ambos, El Payo y Gilio, vestidos como príncipes según las damas asistentes, lucharon y se arrimaron. Pero su poca actividad los limita para “estar” y desarrollar todo su potencial en el ruedo.
El Payo cortó una oreja al toro que abrió plaza y luego obsequió un séptimo, al que le cortó dos más, manifestando —como lo hizo desde su presentación novillera en esta misma plaza— ser un diestro con valor y mucho potencial expresivo.
Arturo Gilio, con un terno recamado en oro, se esforzó, estuvo ahí. Sin embargo, pudiera decirse que “no tuvo la suerte” de que le embistiera uno de sus ejemplares para sacudir de emociones al público. Sin embargo, se le reconoció sus deseos de estar y estar exitoso. También se le premió con salida a hombros.

