*Critica las duras políticas migratorias de Trump.
El exmandatario de la FIFA, Joseph Blatter, expresó su respaldo a la idea de que los aficionados se abstengan de asistir a los partidos del Mundial de fútbol que se celebrará en Estados Unidos, como forma de protesta contra el comportamiento del presidente Donald Trump y las decisiones de su gobierno, tanto en el ámbito interno como en el internacional.
Blatter se hizo eco de las declaraciones del jurista suizo Mark Pieth, reconocido especialista en delitos financieros y anticorrupción, quien en una entrevista con el diario helvético Der Bund recomendó a los seguidores del fútbol evitar viajar a Estados Unidos y optar por seguir el torneo a través de la televisión.
Según Pieth, existe además el riesgo de que algunos aficionados sean retenidos o incluso devueltos a sus países de origen si no cumplen estrictamente con las exigencias de las autoridades del país anfitrión.
Inquietud en el mundo del fútbol
Diversos sectores de la comunidad futbolística internacional han manifestado dudas sobre la conveniencia de que Estados Unidos sea sede del Mundial. Entre los motivos señalados figuran políticas impulsadas por la administración Trump, como su postura expansionista respecto a Groenlandia, las restricciones migratorias y el trato severo hacia migrantes y manifestantes, especialmente en ciudades como Minneapolis.
En diciembre del año pasado, el gobierno estadounidense adoptó medidas que dificultan la entrada al país de ciudadanos procedentes de naciones como Senegal, Costa de Marfil, Irán y Haití, lo que podría impedir que muchos hinchas asistan a los encuentros del torneo, programado del 11 de junio al 19 de julio y organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá.
Blatter, quien estuvo al frente de la FIFA entre 1998 y 2015 y dejó el cargo en medio de investigaciones por corrupción, reiteró su apoyo al boicot a través de su cuenta en X. Allí afirmó que las advertencias de Pieth sobre el desarrollo del campeonato “son acertadas” y deberían ser tomadas en serio por los aficionados.

