Argentina-Francia, una final con atractivos de sobra

DOHA (AP) — La última oportunidad de Lionel Messi. Kylian Mbappé jugándose emular a Pelé. Una tercera estrella de campeón de mundo para Argentina y Francia.

Los atractivos de la final del domingo son fascinantes de cara a una definición como pocas en la 22da edición del torneo.

Aquí cinco aspectos que se deben saber sobre la final:

EL MOMENTO DE MESSI

¿Es Messi el mejor futbolista de todos los tiempos. El debate perdurará infinitamente, pues no hay una respuesta definitiva. Algunos — especialmente una generación más joven — piensan así. Otros señalan a Pelé y Diego Maradona, particularmente porque ganaron un Mundial. Es por ello que, para muchos, Messi necesita alzar la copa este domingo para acompañar a Pelé y Maradona en el panteón de los mejores de todos los tiempos, aunque el orden jerárquico siempre será una cuestión de gustos individuales. Los argentinos seguirán divididos entre Maradona y Messi. Las similitudes se han acrecentado con los despliegues de genio y garra de Messi en Qatar, propios a lo hecho por Maradona cuando la Albiceleste se consagró en 1986. Con 35 años de edad, Messi disputará su segunda final en un Mundial tras salir derrotado en 2014 cuando fue maniatado por Alemania salvo una ocasión que mandó afuera en el segundo tiempo. ¿Podrá aprovechar esta oportunidad en su último Mundial?

EL DOBLETE DE MBAPPÉ

A Mbappé se le resiste la Liga de Campeones, el trofeo más importante a nivel de clubes, pero se encuentra a una victoria de conquistar mundiales consecutivos a los 23 años. Podrá emular la gesta de Pelé al salir campeón en sus primeros dos mundiales. Es la nueva súper estrella del fútbol, el líder de una camada de talento tras 15 años de dominio absoluto de Messi y Cristiano Ronaldo. Sería un auténtico cambio de guardia si Mbappé se corona el domingo a expensas de Messi.

TERCER TÍTULO

Tanto Argentina como Francia buscan conquistar su tercer Mundial. El ganador quedará cuarto en la lista histórica, por detrás de Brasil (cinco), Alemania e Italia (ambos con cuatro). Tres de los títulos de Alemania fueron ganados por la Alemania Occidental (1954, 1974 y 1990). Una victoria de Francia ratificará su estatus como la selección más dominante de su generación, con sus previos títulos conquistados en 1998 y 2018. Argentina conquistó sus títulos en 1978 y 1986. Ambos países ganaron su primera corona como anfitriones.

El TRIPLETE DE DESCHAMPS

Deschamps ya ganó el Mundial como jugador (1998) y técnico (2018), siguiendo los pasos del brasileño Mario Zagallo y el alemán Franz Beckenbauer. Pero Zagallo y Beckenbauer no pudieron ganar el título dos veces como técnico. Zagallo lo logró dos veces como jugador, así que puede presumir de ser un tricampeón. Como jugador, Deschamps fue un solidario volante de contención, siempre dispuesto a pasar el balón a los jugadores más creativos que le rodeaban. El pragmatismo también ha sido el norte de su estilo como técnico. Las selecciones francesas en los mundiales de 2018 y 2002 se han caracterizado por una defensa compacta, que lastiman a sus rivales en el contragolpe y que no perdonan frente al arco contrario. En Rusia hace cuatro años, Francia promedió un 48% de posesión en sus partidos y seis remates a puerta por en encuentro. En Qatar, Francia — golpeada por lesiones de jugadores clave en la antesala del torneo — no ha sido el equipo más rutilante, pero sí el más eficaz. “No soy la persona más importante, es la selección francesa”, dijo Deschamps.

BOTÍN DE ORO

Cuatro jugadores llegan a la final con opciones realistas de ganar el Botín de Oro, el premio que se otorga al máximo goleador de un Mundial. Desde luego, Messi y Mbappé están entre ellos al haber marcado cinco goles hasta ahora, uno más que el extremo argentino Julián Álvarez y el centrodelantero francés Olivier Giroud. Según las reglas del torneo, si dos o más jugadores empatan en goles y han disputado la misma cantidad de partidos, el que tenga la mayor cantidad de asistencias se llevará el premio. El grupo de estudio técnico de la FIFA decidirá qué constituye una asistencia. De los cuatro en carrera, Messi lidera con tres asistencias, una más que Mbappé. Nadie ha anotado más de seis goles en un Mundial desde los ocho de Ronaldo para Brasil en 2002.